Obra social “la Caixa”, herramienta difusora
del arte y la cultura

Los secretos sobre nuestros antepasados, los primeros humanos. La etnografía y el arte de la recóndita región de Mongolia. La historia de las milenarias peregrinaciones de los cristianos hasta Santiago de Compostela. El arte de modelar el hierro y la piedra de Chillida. Si hay unos conceptos que caracterizan la labor que desempeña la Obra Social de La Caixa son los de calidad y variedad.

 

Los responsables de la Obra Social "la Caixa",
en la muestra sobre Chilllida.

A ellos se les podría sumar fácilmente el del compromiso con la difusión de la cultura, en todos sus aspectos. Los elementos que ha leído correlativamente al inicio de este reportaje no son más que unos ejemplos, los más sobresalientes tal vez, de la programación que La Caixa ha llevado a cabo en la Comunitat Valenciana durante 2008. A ellos habrá que sumar, para tener una correcta visión de conjunto, las innumerables exposiciones y actividades que promueven en todos los municipios de la Comunitat Valenciana.

La participación de la Obra Social de La Caixa en el mundo cultural se ha convertido, en los últimos años en referente en el mundo expositivo de toda España, una forma de hacer cumplir el fin social con el que nació la entidad.

Los primeros pobladores
Una de las primeras grandes exposiciones del año en la Comunitat Valenciana fue la muestra “¡Humanos! Los primeros pobladores”, que ha recorrido en itinerancia gran cantidad de municipios. Esta exposición narra la epopeya de los homínidos que, hace más de un millón de años, colonizaron la Península Ibérica y dejaron un gran número de vestigios que explican su lucha por la supervivencia. Todo ello a través de una museografía muy cercana al visitante, con escenografías de humanos a escala real que representan la vida cotidiana en los principales yacimientos de la Comunitat Valenciana.

El primer ámbito de la exposición está dedicado a las especies pioneras. Trata de la evolución humana propiamente dicha. En él, se introducen fósiles de las diferentes especies de homínidos que habitaron la Península Ibérica y se hace un repaso a los avances que se fueron produciendo en cuanto a comportamiento e industria.

Las viviendas en las que tanto nómadas como otros grupos más estables emplearon son analizadas en la segunda sección de la muestra. Las actividades de los cazadores y de los recolectores también se presentan en un apartado propio, que toma como eje el yacimiento de la Cueva de Bolomor, localizada en la depresión de la Valldigna. Se trata del yacimiento más antiguo de la Comunitad y va desde los 100.000 a los 350.000 años de antigüedad. Se usó sobre todo como refugio y hábitat esporádico de cazadores recolectores.

El uso del fuego, la desaparición de los Neandertales, coincidiendo con la llegada del Homo Sapiens y una didáctica visión sobre la ciencia de la arqueología completan una exposición que está entre las más vistas del año.

La magia de las formas de Chillida
La Obra Social “la Caixa” y el Museo Chillida-Leku, en colaboración con el Ayuntamiento de Alicante, reunieron 58 obras realizadas durante la etapa de madurez de Eduardo Chillida, una de las más prolíficas y creativas. Esta exposición, que se pudo disfrutar hasta el pasado 20 de mayo en la Lonja del Pescado, estuvo comisariada por el hijo del artista, Ignacio Chillida. Esta exposición es la prueba del logro del objetivo de acercar también a la sociedad las mejores expresiones del arte contemporáneo.

La muestra “Chillida 1980-2000” es un homenaje a este gran artista, creador de un nuevo lenguaje escultórico, a través de piezas realizadas entre 1980 y 2000. Las piezas seleccionadas muestran la variedad, la riqueza y la calidad extraordinaria de las creaciones de Chillida, pues recogen todos los aspectos de su producción: desde las esculturas para espacios públicos, con proyectos y maquetas, hasta las gravitaciones de los años ochenta, que exploran las posibilidades escultóricas del papel y el dibujo, así como esculturas de terracota, de acero y de alabastro. Asimismo, la exposición permite reconstruir el juego de Chillida con la naturaleza y la arquitectura, y también la gran capacidad de formalización y creación de símbolos contemporáneos.

Un modo de vida ancestral desconocido
La etnología ocupa un puesto preponderante en la programación cultural de La Caixa. Un claro ejemplo es la exposición “Un día en Mongolia”, organizada en L’Almodí, de Valencia, en colaboración con el Ayuntamiento de Valencia, hasta el 15 de junio. Esta muestra desvela las formas de vida ancestrales de los mongoles a partir de más de un centenar de obras y objetos como pinturas, esculturas, máscaras rituales y piezas etnográficas procedentes de importantes colecciones de museos de Mongolia inéditas hasta la fecha en Occidente.

La exposición, comisariada por Claudius Müller, director del Staatliches Museum für Völkerkunde München (Museo Nacional de Etnología de Múnich), acerca al visitante a los mongoles y a las formas de vida de unos hombres que forjaron un grandísimo imperio que llegó a ocupar 20 millones de metros cuadrados. No obstante, la falta de monumentos y testimonios arqueológicos y la fluidez de las costumbres y las formas de vida nómadas han sido un obstáculo para el conocimiento de este pueblo.

Las piezas están organizadas en torno a tres grandes temas: las formas de vida en la ger (tienda mongola); las tradiciones (la indumentaria, el nomadismo, la relación con los animales, la música y el ocio), y las formas de vida religiosas (el chamanismo y el budismo).

La milenaria referencia cristiana
El pasado 16 de mayo en la Plaza del Congrés Eucarístic de Elx se inauguró la exposición “Europa fue camino. La peregrinación a Santiago en la Edad Media”, un proyecto dirigido por José Manuel García Iglesias, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Santiago de Compostela y comisario general de las exposiciones del Xacobeo 2004. El comisario de la muestra, que se podrá ver hasta el 19 de junio es el profesor titular de Historia del Arte de la Universidad de Santiago de Compostela, Juan Manuel Monterroso Montero.

Esta exposición, organizada por la Obra Social “La Caixa”, pretende mostrar al visitante, a través de seis ámbitos diferenciados, el origen del Camino de Santiago, su construcción, la vida cotidiana durante el peregrinaje y las infraestructuras que dieron forma a la principal vía de peregrinación de la Europa medieval. La muestra propone un itinerario que evoca el propio Camino de Santiago con la voluntad de que el espectador se convierta en peregrino y visite algunas de sus principales paradas a partir de la recreación de diferentes ambientes mediante escenografías: el mercado, los talleres de artesanía, los scriptoria, un hospital con su botica o el interior de la catedral románica de Santiago durante la Edad Media.

VOLVER